ESTUDIO

fic valdivia 2025

El Festival Internacional de Cine de Valdivia reafirmó en su 32ª edición su rol como el gran polo cinematográfico del sur de América Latina y un motor fundamental para la descentralización cultural de Chile. Su programación que incluyó 233 funciones y 109 actividades gratuitas, el certamen volvió a convertir a Valdivia en un punto de encuentro entre creadores, audiencias y el entorno natural de la Región de Los Ríos. Más allá de las salas de exhibición, el certamen se ha consolidado como un activo e imprescindible ecosistema audiovisual e incubadora de talentos.

FICValdivia funciona como un catalizador que profesionaliza, visibiliza y proyecta la creación nacional hacia los mercados internacionales. Esta intensa actividad cultural y profesional se traduce directamente en un impacto socioeconómico de alto valor para la zona, activando la economía local y combatiendo la estacionalidad turística. Durante los días del evento, el 62,6% de los visitantes permaneció en la ciudad durante cuatro o más noches, dinamizando directamente la cadena de valor del turismo local. Esta inyección de capital se vio reflejada con fuerza en la Red de Comercio Asociado, la cual fue utilizada por el 68,6% de los asistentes externos al certamen, generando un flujo constante de consumo centrado principalmente en el sector gastronómico, servicios y transporte local, reafirmando que la inversión en cultura es un motor eficiente e inclusivo para el desarrollo de las pymes de la región.

Finalmente, el FICValdivia 2025 volvió a ratificar el compromiso único entre el festival y su entorno comunitario, integrando la escala humana y caminable de la ciudad con la vivencia artística. Con un total de 28.561 espectadores, el certamen democratizó el acceso al cine recibiendo a más de 100 delegaciones provenientes de 59 instituciones educacionales de la Región de Los Ríos. FICValdivia trasciende las pantallas para reafirmar a la ciudad como la verdadera «Capital del Cine», un territorio donde la formación de públicos, el desarrollo económico y la pasión por el arte conviven en perfecta armonía.

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